
Hace tiempo que compartimos unas horas alrededor de tu libro, y esta fotografía, lo sabes, me sumergió, en un instante, en un recuerdo tan vivo…
Me hizo revivir en tierra lo experimentado en la mar. Pudimos haber hablado de la técnica del surf, de sus reglas, de campeonatos, de su estética…
Dejamos lo superficial y nos acercamos a las primeras sensaciones que el protagonista de este instante debió sentir y que en otros muchos momentos había disfrutado yo.
Estoy solo, no tengo prisa, el segundero ya no existe, solo existe el tiempo que marcan las olas, aquí no mando yo. La mar está ordenada. Una ligera brisa me da la bienvenida en el mismo instante en que las primeras espumas llegan a mis tobillos y entierran mis pies. La temperatura es agradable.
Las barras en el horizonte se acercan con un color más oscuro. A unos metros un pitorro bucea, la gaviota sobrevuela la orilla, mi bañador se moja. La primera serie comienza a romper. Siento el neopreno mojado antes de que el agua le alcance, me anticipo al cambio de temperatura. Las primeras espumas, lo que fueron olas… Ya estoy listo.
Ricardo Zorrilla Rodríguez Rojo, Castro Urdiales.
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