04/09/09

"Ver a través de la fotografía" por Javier García Figueroa



Una serie de hechos ocurridos en los últimos meses han hecho que mi curiosidad por el mundo de la fotografía artística crezca exponencialmente y los culpables son Richard y Fernando Sanchoyarto. El primero por el respeto y conocimiento que demuestra por el trabajo de su hermano. El segundo, influyendo de manera fundamental en mi citada curiosidad, por las sensaciones que me ha hecho experimentar.

Cronológicamente estos hechos han sido:

1. De mi relación con Eva y Richard Sanchoyarto y durante las sobremesas y conversaciones mantenidas, descubrí la pasión que Richard siente por el trabajo de su hermano, no desde el lazo familiar que los une, sino de una manera desafectada desde el conocimiento profundo de las fotografías realizadas por Fernando. Me habló de un trabajo basado en la paciencia, la observación pausada, la creatividad, la sensibilidad, las horas de espera y el amor a su tierra. En esas conversaciones me enseñó en la pantalla de su móvil algunos ejemplos de las fotografías que Fernando realizaba y aún en ese formato inadecuado tengo que decir que quede muy impresionado y con ganas de ver más.

2. En nuestros siguientes encuentros Richard nos comentó que Fernando estaba preparando un libro de fotografías, y como es lógico, mi interés por ver el resultado final fue enorme. De alguna manera hemos vivido con pasión la creación del libro pues hemos tenido conocimiento de los pequeños detalles que hacen que algo con un contenido único sea único: el porqué del diseño elegido para el libro, el porqué del papel elegido en cada una de las partes del libro, el proceso de gestación del prólogo, el por qué de los 5 capítulos, el porqué de algunas composiciones, … en definitiva hemos vivido el esfuerzo y cariño que Fernando ha puesto en su obra.

3. POR FIN TENGO EL RESULTADO FINAL EN MIS MANOS. La primera sensación que tengo es de satisfacción. Suele ocurrir que cuando esperas durante algún tiempo algo espectacular, en el momento de recibirlo el resultado final no alcanza lo que tu imaginación había supuesto, con lo que la decepción es enorme. En este caso ha sido justo al revés, mis expectativas han sido claramente superadas.

4. Pasadas unas semanas vuelvo a visionar el libro, y como el buen vino, ha ganado en calidad. Calidad trasmitida, calidad en lo que percibo, calidad en el recuerdo del significado de alguna de las fotografías,…. Fernando dice en su prologo que su libro “pretende reflejar una visión muy personal y original de Castro Urdiales” y que “quizá cada uno tengamos una perspectiva única de la ciudad…” Aun cuando no conozca Castro yo también tengo mi perspectiva “única” creada a través del viaje de este libro.

5. EPILOGO. Hace un tiempo cayó en mis manos un artículo que hablaba sobre la fotografía artística del que extraigo algunas frases, que una vez visionada la obra de Fernando, han tomado su justo significado

a. La pieza va a vivir siempre contigo

b. ..se convierte en un privilegio porque investigas, conoces a los artistas, desarrollas una relación ... En definitiva haces amigos y es muy gratificante a la hora de conocer y adquirir la obra y llevártela a casa.

c. La pieza te tiene que decir algo, .. Hay que tener presente que compramos las piezas con la intención de que te acompañen el resto de tu vida

d. ..se debe tener presente que coleccionar fotografía no es un tabú, como algunos pretenden. Luego deben dejarse asesorar y comprar lo que les pide el corazón»

Gracias Fernando por tu trabajo, gracias Richard por acercarnos a él.

P.D.: “No se puede decir que se ha visto realmente una cosa hasta que no se haya hecho un fotografía de ella”. Emile Zola

Javier García Figueroa

"A Fernando" por Javier Garay

El artista a solas en su mundo
logia la libertad de la fantasía
dándole a su obra, etiqueta de milagro.

Funde con la cámara mágica en sus manos
los rectángulos con el color del prado,
dando vida a las líneas de la mar
consiguiendo que sean suspiros de belleza.

Bella, bella, en belleza torna la imagen
tanto amor manifiesta este viaje de color
que aunque el artista no esgrime prosa,
con la naturaleza se torna en vencedor.

El alba, la noche, el prado, el arbol, las figuras ondas y cascadas,
la costa, la mar y el quiebro de la montaña
y los jaros y las rosas y todas, todas las formas de las cosas.

Luz, color, sombras, relieves, suspiros, crestas y senos,
caras flageladas, caras húmedas de pescador de barcos y escalas,
caras sugerentes, bellas y cansadas.

La imagen del alma sobre el papel crepita
porque esa es el alma del artista
que quiere llevar a otras almas
lo que la luz y sombras, la pasión y el amor le dictan.

Cantan tus ojos Fernando,
lo que cantas en la fotografía;
la nostalgia, la amistad,
y la niñez infantil perdida.

Pero como canta el artista
en su imagen de papel,
su ensenada de Ostende,
su pedregal verde, verde otra vez.

Punto a punto, tono a tono
como en orden militar pasa revista
a nuestra gloria castreña
que no es ni más ni menos
que lo que ofrece la vista.

Javier Garay, 24 de agosto de 2009